Aquí tienes los mitos y creencias de algunas técnicas naturales para inducir el parto ¿Qué hay de verdad en todas ellas?
Tener relaciones sexuales. Verdadero.
Mantener relaciones al final del embarazo, siempre cuidadosamente, puede inducir el parto. El semen lleva prostaglandinas, por lo que puede actuar como el gel que se administra para inducir el parto. Pero lo cierto es que éste tiene prostaglandinas más purificadas y más eficaces.
Estimular los pezones. Verdadero.
La estimulación de los pezones, puede incrementar la oxitocina en el torrente sanguíneo, uno de los desencadenantes del parto. Aquí te dejo una guía de estimulación de los pezones para inducir el parto.
Acupuntura. ¿…?
Esta es una terapia objetivamente segura. Funciona en dolores de espalda tras el embarazo e incluso puede cambiar la posición del feto dentro de la placenta. Y aunque no está claramente demostrado que puede inducir el parto, no hay nada de malo en probar.
Hierbas y ungüentos. Falso.
No existen estudios científicos que avalen su utilidad para inducir el parto. Y algunas hierbas pueden no se seguras para el bebé, por lo tanto no es nada recomendable.
Caminar. ¿…?
No hay ninguna base que apoye la teoría de que caminar pueda ayudar en la inducción del parto, de todos modos, no está nada mal practicarlo.
La homeopatía. Falso.
Nunca se ha probado que algún remedio homeopático pueda ser eficaz en este sentido.
Aceites esenciales. Falso.
Hay quien aconseja a la embarazada tomar aceite de ricino o de castor, que son laxantes. Está totalmente contraindicado, ya que provocan náuseas, vómitos, diarrea…