Las hemorragias durante el embarazo pueden producirse por diferentes causas.
Las hemorragias en el primer trimestre de embarazo pueden aparecer de forma temprana en los casos de amenaza de aborto, así como en los abortos en curso, razón por la cual son siempre causa de consulta urgente.
Las hemorragias en el segundo y en el tercer trimestre de embarazo pueden obedecer a causas que ponen en peligro la salud del bebé y la madre como la placenta previa, el desprendimiento de placenta o, más raramente, por rotura de vasos previos.
En los casos en que existe placenta previa, el sangrado se produce cuando aparecen las primeras contracciones, de tal forma que cuando el útero se contrae, el cuello del mismo se ablanda y dilata. Como en estos casos la placenta se encuentra insertada de forma anómala, muy cerca del cuello, se produce un despegamiento más o menos extenso de la misma y un sangrado intentso, que debe someterse a consulta, pues según la magnitud del despegamiento puede afectar al feto.
En el caso del desprendimiento de placenta normoinserta, o abruptio placentae, la placenta está correctamente colocada, pero por diversas causas se forma un hematoma detrás de la misma que la va despegando del útero, de modo que deja al feto, paulatinamente, sin aporte de sangre oxigenada. En este caso, el primer síntoma suele ser el de dolor, normalmente intenso, y después el sangrado más oscuro. También es motivo de consulta urgente.
Por último, un proceso más raro es la rotura de los vasos sanguíneos que van desde la placenta al cordón fetal. Éstos raramente pasan por la bolsa amniótica, pero si esto sucede, pueden llegar a desgarrarse cuando la mujer rompe la bolsa al encontrarse cerca del parto. La hemorragia es muy llamativa e indolora y pone en peligro al feto, por lo que debe consultarse rápidamente al especialista.
Otras veces, cuando el parto se acerca, pueden producirse pequeñas hemorragias de sangre más o menos oscuras, acompañadas de moco; aunque son normales, pues de deben a los cambios del cuello del útero, siempre que exista duda de consultarse con un profesional.
MUY IMPORTANTE: Todo sangrado debe ser considerado anormal y motivo de consulta hospitalaria urgente.