En general, cuando pensamos en decorar la habitación del bebé nos centramos en pintar las paredes, en los muebles y demás complementos, sin embargo, a veces, dejamos de lado detalles tan importantes como el techo. Y es que, es verdad que los adultos no vamos por la casa mirando hacia arriba (este es el motivo por el que no damos la importancia que tiene el techo de una habitación).
Sin embargo, los niños cuando son bebés duermen casi siempre boca arriba, es decir, cierran los ojos con el recuerdo de aquello que ven en el techo de su habitación y al abrir los ojos, despiertan con la calma de poder tener una vista bonita con la que poder generar optimismo, y también, estimular el intelecto.
Pues bien… ¿Cómo debe ser ese techo tan especial que haga a tu hijo feliz al dormirse y al despertarse? Sin duda, el techo puede representar de una forma metafórica el cielo, es decir, nada como lograr crear un cielo de encanto con nubes, estrellas, la luna o el sol. Otra genial idea es inspirarte en el universo Disney, con figuras infantiles o con dibujos animados de actualidad.
Por otra lado, conviene que tengas un cuidado especial con los colores para no recargar demasiado el ambiente. En este sentido, son mejor los colores claros, ya que favorecen la paz, la tranquilidad y la armonía del bebé. Por supuesto, para crear el ambiente ideal en la habitación del bebé, es esencial que el techo esté en equilibrio con los muebles, es decir, que se cree un conjunto bonito y en armonía.
Para conseguir ideas puedes consultar revistas o webs especializadas en decoración. Seguro que encuentras algún diseño que te inspire a crear el cielo ideal para tu bebé!