A lo largo del embarazo es esencial prestar una atención especial a la alimentación para apostar por tu bienestar físico y el de tu bebé. Un bienestar físico que influye también en el terreno emocional, en tanto que una alimentación inadecuada puede producirte cansancio y tristeza.
Pues bien, para evitar los altibajos emocionales y asegurar tu bienestar y el de tu bebé, aquí tienes unas pautas para llevar una dieta sana y optimista en el embarazo:
Debes comer de forma variada y también con mucha calidad, sin embargo, debes evitar comer de más, que puede conducirte a un exceso de peso.
A lo largo del embarazo es habitual que se engorde una media de 12 o 14 kilos.
También conviene analizar que no engordar lo suficiente también puede desembocar en problemas en el desarrollo del bebé. Esta es una de las razones por las que está totalmente prohibido hacer dieta durante el proceso de gestación.
Tu dieta debe estar formada por productos frescos, cereales, frutas, verduras, pescado, carnes, huevos y lácteos.
También hay productos que debes evitar, por ejemplo, aquellos que conducen al exceso de grasas.
Es mejor que no bebas bebidas que tengan un exceso de gas, tampoco debes tomar bollería industrial o aperitivos de patata.
La sal es un ingrediente necesario de la dieta pero debe tomarse con mucha moderación en los platos. Como sugerencia, los expertos aseguran que es mejor la sal yodada que puedes comprar en el supermercado.
Debes hacer tres comidas importantes a lo largo del día: desayuno, comida y cena.
Y para quitar el hambre entre horas, puedes optar por un yogur, un vaso de zumo natural o una pieza de fruta.
Estando embarazada es mucho mejor comer en casa y poder elaborar un menú adecuado en base a las indicaciones de tu médico y evitar comer más veces de las necesarias en un restaurante.
Por otra lado, también es esencial comer en familia para disfrutar de esos momentos de conversación con la pareja, compartir vivencias e impresiones de la rutina diaria.