Puede aparecer en cualquier momento, debido a que el aumento de la hormona progesterona relaja las paredes y el movimiento intestinal; pero es a partir del segundo trimestre cuando se agrava, por la presión que ejerce el útero, dado su tamaño, y que dificulta el paso de las heces.
¿Qué puedo hacer?
Empieza a incluir alimentos ricos en fibra, frutas maduras y ensaladas, desde el primer mes, más aún si eras estreñida antes de quedarte embarazada. Reduce los hidratos de carbono e incluye grasas como el aceite de oliva. Bebe muchos líquidos pues reblandecen las heces y podrás eliminarlas mejor. Sustituye o combina la leche, de efecto astringente, con yogures, que mejoran la función del intestino.
Habitúa a tu organismo a ir al baño a la misma hora, y adopta un nuevo estilo de vida que incluya pasear o caminar a diario. Si pasan dos o tres días y no has ido al cuarto de baño, contacta con tu médico para que puedas recurrir al laxante, enema o supositorio más adecuado a tu estado.